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A manera de introducción, quisiera referirme a un acontecimiento farandulero que ocurrió hace muy poco tiempo por allá por Afganistán. Se llevo a través de la TV un programa tipo Ídolo Americano (American Idol) o tipo Rojo que están tan de moda. Tras una serie de accidentes entre las cuales había una muchacha que al cantar bailaba lo cual produjo una fuerte crítica en el medio religioso del país, y tras su salida del concurso, se llevo a fin el espectáculo final, el elegir al gran ganador del “certamen”. La euforia del evento, vista por una gran parte de la población, tuvo una audiencia ('rating' en chileno) del 80 por ciento.
Seguimiento:
Si queremos analizar la alta audiencia es necesario tomar en cuenta varios factores: (1) El país se encuentra bajo una guerra civil, invadido por un ejército colonialista encabezado por los EEUU y apoyados por países pertenecientes a la OTAN.(2)El país está paralizado económicamente y los ingresos provienen de las tropas de ocupación y las ayudas internacionales colonialistas. El otro ingreso proviene del cultivo de la Amapola, (opio y morfina como sus principales derivados) que en este momento representa un 85% de la producción mundial. (3) El país está gobernado por un presidente corrupto cuyo hermano, según el New York Times, es uno de los que manejan esta producción y donde además los aviones militares estadounidenses están siendo utilizados para el narcotráfico, y en adición se tiene que Gran Bretaña y Canadá están “gravando” la producción de opio en las regiones bajo su control. (4)
Finalmente, la seguridad y confianza de los ciudadanos es tan poco que no saben a cierta ciencia que si van al mercado o a otro lugar volverán con vida porque están expuestos a un número elevado de ataques suicidas de parte de los Talibanes y de los que se resisten a la ocupación.
Bajo todas estas características, es fácil concluir que el alto número de la audiencia es más que justificable, un país donde la religión fundamentalista musulmán juega un rol importante en la educación y en la segregación de las mujeres, con un alto índice de analfabetismo y pobreza, no tenemos más que entender una realidad de esta naturaleza y por lo tanto se puede justificar.
Bueno, ahora vamos a lo que te truje, acá en mi casa tengo cable TV, lo cual me permite ver todos los noticieros de TVN y uno al día de TV13 a través de otro canal que transmite programas de diferentes países hispano americanos.
Sin pérdida de generalidad, uno es una copia de la otra, los mismos videos de la actualidad mostrando los apaleos represivos contra los huelguistas y la nación Mapuche, las mismas entrevistas a los candidatos a las presidenciales, y donde se diferencian es lo que se refiere a la farándula local, de acuerdo en que canal estos personajes están trabajando. He visto por Internet Chilevisión y he podido apreciar que es más de lo mismo. Debido al trabajó diario y que TVN está todo el día con su programación hace ya un tiempo que solo veo en el canal de todos solo los noticieros.
Hay veces, cuando el horario me lo permite, veo el noticiero de las 12pm, (acá son las 7am) y me encuentro con el programa de la eterna sonrisa de la Tonkta y la cara de palo de Felipe. Acá tengo que tragarme las estupideces de la última telenovela o mocodrama, los análisis filosóficos y esotéricos acerca del rumbo que están tomando las cosas y las predicciones para los programas futuros. También hay entrevistas a personaje salidos de un programa llamado Pelotudos, perdón, quise decir Pelotón, donde se ven, en su gran mayoría a viejos cercano a la cuarentena actuar como adolescentes y a veces como infantes de 10 años cuando les quitan un dulce. Es triste ver a un huevón viejo y peludo llorando porque lo echaron y solo queda compararlo como aquel personaje de una antigua tira cómica llamada Don Fulgencio, el hombre que no tuvo infancia. La chismografía en este programa, “reality” en chileno, es apabullante, y la de los participantes en el matinal también. Pero lo más preocupante para cualquiera persona normal y con un mínimo de cultura, es observar que este programa es el que tiene mayor audiencia en Chile. Como ateo que soy solo me queda agregar: “Dios nos pille confesados”.
Con respecto al noticiero 24 Horas Central, el gallego y la esposa del ministro (¿conflicto de intereses?) nos muestran en los primeros 10 minutos lo malo que se encuentra el país azotado por la ola de crímenes y lo penca que es la labor de la policía que no puede detener a la delincuencia, lo pésimo que es poder judicial que deja en libertad a los acusados por falta de meritos y los escapes frecuentes de los delincuentes menores de las residencias del SERNAM. La otra gran parte del noticiero es la repetición una y otra vez de la última jornada futbolera, los goles de los partidos de cuarta división en Italia, lo mejor de Inglaterra y España y lo malo del DT del Colo Colo, que parece se reivindico, lo pésimo del trasandino que está entrenando al equipo mal llamado Universidad de Chile, lo sigue los halagos a la selección de Bielsa, el héroe del momento, al cual ya le llegará su hora.
Todos los comentarios acá están hechos por un doctor en ciencias deportivas llamado Fernando Yoyoyo. Después de toda esta basura le sigue la parte filosófica de la cueca, la segunda pata empezó en el matinal de la mañana en relación a la telenovela del momento, esta semana fue donde estaba la tal Elisa. Pareciera, porque no pierdo mi tiempo mirando basuras en la tele, que la tal Elisa murió y la enterraron, para lo cual fue necesario hacer una lapida en algún cementerio local para poder filmar los dolorosos acontecimientos. Acá empiezan hechos que están mas allá de la comprensión, el nicho se ha convertido, según las noticias, en uno donde todos los días hay gente que coloca flores frescas y además ya empezaron a desarrollarse el proceso único de chile, la creación de una animita, donde la gente va pedir favores y a pagar mandas por servicios concedidos. Para agregar, la sintonía alcanzo el increíble porcentaje del 80 por ciento de la sintonía y el programa está siendo vendido a los canales hispanos en los EEUU. (Esto último es común, sin embargo lo presentan como algo extraordinario).
Aquí puedo ver que empezamos a tener coincidencias con los afganos en cuanto a audiencia televisiva (insisto, “rating” en chileno). Sin embargo no estamos en guerra, a lo mejor invadidos mediáticamente por los gringos. El problema de droga en Chile es de consumo y distribución, no de producción, y se supone que somos un país económicamente activo, por lo menos en cuanto a materias primas. Del nivel cultural no me atrevo a opinar, en el paisito la tasa de analfabetismo es baja, pero el nivel de comprensión y lectura es bajo. Tanto en chile como en Afganistán parece que la TV es el medio donde el pueblo se desinforma y se moldea de acuerdo a lo que las élites económicas y los gobernantes deciden.
En chile no existe prensa escrita alternativa, en Afganistán se puede encontrarla fuera del país a través del internet. En ambos lugares la gente se está drogando con las mismas basuras que la tv le quiere dar. En Afganistán puedo comprender el proceso. En Chile no, a lo mejor el problema radica entro de mi mente, cuando tuve que dejar el país todo se detuvo allí, la gente, la ciudad, su respuesta social, su desarrollo político se petrificó en mi mente. Han pasado 30 años, todo cambia, pero en general todo cambia hacia arriba y no hacia abajo. La educación hace que la gente progrese en todas las formas, pero allá se avanza para atrás. Los años de la tiranía militar y los de la tiranía neoliberal de la concentración han logrado dañar profundamente a la ciudadanía. Tenemos tres candidatos a regir el país, uno heredero de los años más oscuros que puede recordar nuestra historia, el segundo el continuador del statu quo, viejo conocido que trajo a Pinochet de vuelta y del que no se puede esperar nada y el tercero un farandulero con una verborrea que ya se la quisiera un charlatán del barrio Franklin, todos prometen continuar con el sistema y de allí vendrá el que la siga embarrando. Hay un cuarto, que también tiene sus bemoles, pero que es el único que está presentando algo diferente y casi todos miran para un lado. Es como cuando era pequeño, por allá por el 52 estaban de candidatos Ibáñez con los socialistas populares, algo así como el PPD y los socialistas renovados del PS, Alfonso por el PR, uno del partido conservador cuyo nombre no recuerdo y Salvador Allende, yo era un niño de alrededor de 8 años y recuerdo que le pregunté a mi viejo por quien iba a votar, me respondió que como radical tenía que hacerlo por Alfonso, que Ibáñez era un ex dictador (niño de teta al lado de Pinochet) pero que a él le gustaba Allende. Tuvieron que pasar 18 años para corregir el error.
Parece que la historia se repite de nuevo, por el momento no nos queda más que empezar a gozar con el nuevo mocodrama que ya debe de haber empezado y que los noticieros de TVN, los programas mañaneros y la de los sábados del Pipe nos informarán de los que está pasando para poder saber cuantos kilos de prietas se están fabricando día a día.