
Se acaba de aprobar la Ley General de Educación (LGE). Vemos a la gran masa de pedagogos chilensis dando su opinión acerca de nuestra profesión, y falta poco para que intervengan en la parte curricular.

Santiago, 2009. Foto: bdboikot
La educación en Chile es comparable con el futbol profesional. Es decir, cualquiera que haya pasado por el jardín infantil, se cree un experto en educación. Aquellos que por casualidad llegaron a la secundaria y fueron los peores alumnos, se creen que tienen un doctorado en pedagogía. Todo esto está basado en su experiencia personal extrapolada a todo el sistema educacional. Que conocimiento más científico, digo yo.
¿A qué viene todo esto? Se acaba de aprobar la Ley General de Educación (LGE) en el Congreso y ha estado en los titulares y noticias de los periódicos. Como la tecnología actual nos lo permite, vemos a la gran masa de pedagogos chilensis dando su opinión acerca de nuestra profesión, y falta poco para que intervengan en la parte curricular.
Durante mi vida en Chile, todos los hombres de la Décima Comuna teníamos que ir a la ex escuela militar. No importaba si uno ya no vivía en dicho lugar. La inscripción era por vida y la única diferencia que puedo apreciar con el sistema de ahora, el post dictatorial, era que el voto era voluntario.
Desde hace algún tiempo que se ha estado discutiendo en Chile acerca de la inscripción automática, del voto voluntario y del voto de los chilenos en el exterior.
Durante mi vida en Chile, vivía en la Decima Comuna y me tocaba votar en la ex escuela militar por allá por Blanco Encalada, cerca del Parque Cousiño; como vivía por el Matadero, tenía que tomar una micro para llegar al lugar de votación. Mi padre se había inscrito muchos años antes, y como vivía por allá por Almirante Barroso, votaba en la Primera Comuna en el centro de Santiago. Todos los hombres de la Décima Comuna teníamos que ir a la ex escuela militar. No importaba si uno ya no vivía en dicho lugar. La inscripción era por vida y la única diferencia que puedo apreciar con el sistema de ahora, el post dictatorial, era que el voto era voluntario, si no votabas era solo tu problema y no tenias que darle razón a nadie y se contaba entre las abstenciones.