
Efectivamente, la vida no vale nada si se trata de los seres humanos del tercer mundo, ya sean africanos, asiáticos, o latinoamericanos. Por el otro lado, si esa vida sesgada es canadiense, estadounidense, británica, o en general de piel blanca de los países del primer mundo, la perspectiva es completamente diferente. Toda la información de los medios de comunicación esta dirigida en ese sentido.
La llamada “guerra contra el terrorismo,” desatada por los EEUU, refleja esta situación. Al conmemorarse este Septiembre 11 el ataque a las torres gemelas de Nueva York, G. W. Bush dijo que los terroristas islámicos intentaban cambiar el modo de vida americano, y que ahí estaba la razón de esta guerra.
Para cumplir con su sueño, ellos están ahora inmersos en dos frentes en el medio oriente, tratando de cambiar el modo de vida de pueblos que se niegan a ser colonizados nuevamente.