
En las ciencias exactas como las matemáticas, existen teoremas, proposiciones y conjeturas, las cuales son siempre validas salvo que se encuentre un solo contraejemplo. Por el contrario, en las ciencias sociales como la economía y ciencias políticas no existen leyes, solo puntos de vista, los cuales pueden ser tan dispares como el enfoque que le daría un marxista y de un neoliberal.
Con respecto a las elecciones recién pasadas y al balotaje que se avecina, quisiera expresar mi punto de vista. Es una visión imparcial; nunca he sido concertacionista, es más me he opuesto a su modo de actuar desde el primer momento cuando hicieron los acuerdos con el sátrapa acerca de los cambios a la constitución; jamás he usufructuado de un puesto político y ni siquiera voto y no lo haré en tanto el binomial esté presente (a lo mejor eso de ser imparcial es solo una buena intención). Más aun, no creo que con la llegada de los tres parlamentarios comunistas se le haya torcido la mano al binomial, solo se le torció la mano a la DC que siempre se opuso a este tipo de pacto.
En el vocabulario de los políticos, y también del resto de la población, hay una serie de palabras-ideas que se usan a menudo con el fin de confundir o de no decir nada. Así vemos que es común hablar de que este proyecto es “transversal”. Si vemos el diccionario de la Real Academia Española vemos las siguientes acepciones: “Transversal”
A manera de introducción, quisiera referirme a un acontecimiento farandulero que ocurrió hace muy poco tiempo por allá por Afganistán. Se llevo a través de la TV un programa tipo Ídolo Americano (American Idol) o tipo Rojo que están tan de moda. Tras una serie de accidentes entre las cuales había una muchacha que al cantar bailaba lo cual produjo una fuerte crítica en el medio religioso del país, y tras su salida del concurso, se llevo a fin el espectáculo final, el elegir al gran ganador del “certamen”. La euforia del evento, vista por una gran parte de la población, tuvo una audiencia ('rating' en chileno) del 80 por ciento.